¡México, no temas!

Hemos estado viviendo semanas muy difíciles como país, y durante este tiempo no sabía si escribir sobre el tema. Realmente, es muy difícil ignorar todo lo que sucede a nuestro alrededor, pero no pude contener mi mente y corazón para decidirme a escribir. No vengo con palabras ásperas ni con mero conocimiento. He decidido bajar mi corazón al nivel del dolor que muchos están experimentando en estos momentos. Quizá no puedo estar presente en los lugares afectados ayudando físicamente, pero si unas palabras pueden traer una luz de esperanza y fe a algunos que estén sufriendo, entonces quiero ser un portador de estas virtudes.