Ayer (23 de marzo), de paseo con mi familia para ir al cine, aprovechando el tiempo que nos quedaba para el inicio de la película entramos a una librería secular, donde pasé a buscar e incluso compré el único libro en existencia de R.C. Sproul titulado ¡Qué buena pregunta! con respuestas a más de 300 preguntas frecuentes sobre la vida y la fe (tan poca existencia del libro no era debido a la gran cantidad de ventas sino al desconocimiento y la poca popularidad que estos autores fieles a las Escrituras tienen dentro del cristianismo, en realidad este libro es como dice mi hermano Carlos Jolón: “Un diamante entre escombros”). Mientras preguntaba por el libro de Sproul, mi hijo mayor Oliver me comentó acerca de una tarea que le dejaron en el colegio: leer y resumir cada capítulo del libro La Cabaña del autor Wm. Paul Young el que estaba agotado cuando preguntamos por él, este libro es el punto de enfoque en el presente artículo.
Preocupación
Entró en mí preocupación acerca de varios aspectos que debemos considerar como padres de familia que confesamos y practicamos la fe cristiana:
El libro
La Cabaña de Wm. Paul Young es un libro que aunque narra una novela o ficción acerca del sufrimiento, pretende comunicar verdades teológicas para impactar la forma de pensar de los lectores acerca de Dios, el amor y la vida. No es un libro escrito para transmitir únicamente una historia, sino también para transmitir teología.
El conocido blogero y autor canadiense Tim Challies ha escrito una reseña bastante amplia acerca del libro (únicamente en inglés). Aunque no es mi intensión detallar acá todos los problemas que contiene el libro en cuanto a doctrina, sí quiero resaltar tres aspectos teológicos sumamente importantes:
La Escritura:
Tim Challies opina al respecto: “Cuando admitimos que Dios no ha dicho en la Biblia todo lo que Él ha necesitado decirnos, abrimos las puertas a nuevas formas de revelación, mucho de lo cuál puede contradecir la Biblia. ¿Qué otra autoridad puede haber si no es la Biblia? Ultimadamente el asunto de la revelación es un asunto de autoridad y muchos cristianos están dispuestos a confiar en su propia autoridad sobrepasando así la autoridad de la Biblia. ¿A qué autoridad se refiere Young en la enseñanza que trae aquí en La Cabaña? ¿Está observando una autoridad superior o está observándose a sí mismo? El lector no puede tener confianza de que Young ama y respeta la Palabra de Dios como Él ha escogido dárnosla en la Escritura.“
Si somos de los que nos interesamos profundamente por la autoridad de las Escrituras, entonces nos mantendremos al tanto de toda enseñanza que reciban nuestros hijos que contradiga tal autoridad. La Biblia es la única autoridad en cuánto a la revelación de la Palabra de Dios para nosotros.
La Trinidad:
Tim Challies opina al respecto: “Young posee un inadecuado y a menudo antibíblico entendimiento acerca de la Trinidad. Mientras se concesiona que la Trinidad es un tópico muy difícil de entender que no podemos conocerlo completamente, [en La Cabaña] hay varios indicios que con frecuencia difuminan las distintas personas de la Trinidad junto con sus roles y atributos únicos. Combinado ésto junto con las conjeturas sin fundamento, ésta es una preocupación seria.”
El Dr. Albert Mohler, Presidente del Southern Baptist Teological Seminary comenta al respecto: “Éste libro contiene herejía no diluída.” Los Apóstoles, discípulos y los padres de la iglesia temprana batallaron y refutaron toda falsa doctrina o herejía que afrentaba la verdad de Dios al punto de estar dispuestos a dar sus vidas por el mensaje no-negociable de las Escrituras, nosotros también somos llamados a la misma batalla, no permitamos que la herejía penetre nuestro círculo familiar, ni nuestras iglesias locales.
El Libre Albedrío:
Según el entendimiento de Young acerca del libre albedrío Jesús dice lo siguiente: “Yo no quiero esclavos que hagan mi voluntad, yo quiero hermanos y hermanas que compartan la vida conmigo.” En referencia a la conversión, según Young, Jesús dice: “Vendremos y viviremos nuestra vida dentro de ti, entonces empezarás a ver con nuestros ojos, a escuchar con nuestros oídos, a tocar con nuestras manos, y a pensar como nosotros lo hacemos. Pero, nunca forzaremos esa unión contigo. Si quieres hacer lo tuyo, hazlo. El tiempo está de nuestro lado.” Según Young, Jesús se somete voluntariamente a la voluntad de los hombres, aunque sólo algunos escogerán esa relación. Él [Jesús] está completamente reconciliado con toda la humanidad y simplemente está esperando para que ellos hagan su parte.
Esta forma de pensar y de enseñar de Young atenta en contra del señorío, poderío, soberanía y supremacía de Dios. En las Escrituras jamás encontraremos a Dios sometiéndose a la voluntad de los hombres. Son los hombres los que deben hacer la voluntad de Dios y Jesús nos dio ejemplo de ello. Debemos enseñar y profundizar acerca de esto con nuestros hijos, ellos deben comprender y encontrar claridad por medio de nuestro acompañamiento e instrucción acerca del carácter soberano de Dios. En la conversión, el hombre no aporta absolutamente nada, no tiene la habilidad ni la capacidad de hacerlo, el hombre recibe la salvación por gracia solamente, por la obra soberana de Dios, es por medio de Su Espíritu que el hombre puede pasar de un estado de muerte espiritual a vida eterna. Así como un ser humano no puede aportar absolutamente nada en su nacimiento biológico, así también no puede aportar absolutamente nada en su nacimiento espiritual. Somos salvos por gracia no por obras, no podría ser de otra manera porque la voluntad del hombre está sujeta a esclavitud, a la esclavitud del pecado.
Sinceramente, no le dí la importancia debida en cuanto a ponerle atención a este libro con respecto a su llegada a Latinoamérica, según Tim Challies, el libro ha tenido un impacto considerable en muchísimos cristianos en Estados Unidos, pero darme cuenta de que el colegio de mi hijo lo está incluyendo en su pénsum académico y que además se encuentra agotado en la librería secular me hace pensar que muchos cristianos en Latinoamérica se estarán alimentando con esta teología herética.
Educación en el colegio
Si tu caso es como el mío, que tu hijo o hija estudia en un colegio, instituto, o escuela que profesa la fe cristiana, no debes dar por sentado que se les esté enseñando buena doctrina. Debemos ser supervisores de lo que ellos están aprendiendo con respecto a la Palabra de Dios. Recordemos que el rol principal en la enseñanza de nuestros hijos recae sobre nosotros los padres no sobre las instituciones académicas.
Mi hijo cumplirá con la tarea del colegio, pero ya he empezado a aclararle los puntos teológicos incorrectos y hasta heréticos que contiene el libro. Como padres también somos guardianes de la doctrina con la que se alimenta nuestra familia, pero también le estoy enseñando a que no sea una persona que no muestra gracia ante las personas que tienen una mala teología, ayudemos a nuestros hijos para que ellos ayuden a sus compañeros y si de alguna manera Dios lo permite, también los maestros puedan corregir su entendimiento teológico.